La venta de los vinos de Madrid ha crecido en el último año un 7,9 por ciento, gracias, sobre todo, al aumento de su consumo en el sector de la hostelería y la restauración, según ha informado hoy el viceconsejero de Medio Ambiente, Manuel Beltrán, en la inauguración del XI Salón de los Vinos de Madrid.

La comercialización media anual de los caldos con Denominación de Origen "Vinos de Madrid" ha pasado de "poco más de un millón de litros" en 1990, año en el que se creó el sello, a cuatro millones en la actualidad, ha apuntado Beltrán, quien además ha señalado que estos "datos positivos" deben "animar" al sector a "seguir trabajando en la misma línea".

Así lo ha afirmado durante la inauguración del Salón de los vinos madrileños que en su undécima edición cuenta con la presencia de 27 de las bodegas más prestigiosas de la región y que están consiguiendo "hacerse un hueco en el panorama vitivinícola nacional e internacional", ha asegurado el viceconsejero.

El Salón, que estará abierto durante todo el día hasta las 20.00 horas en el Hotel Westin Palace, presenta las principales novedades de este año, entre las que destacan la celebración del cincuenta aniversario de la Bodega Castejón y la elección de Tagonius Gran Vía como el vino oficial para el centenario de la calle Gran Vía que se celebrará en 2010.

La DO "Vinos de Madrid" cuenta con 45 bodegas inscritas, de las que dos -Bodega Marañones y Viñedos San Martín- se han incorporado este mismo año, y es la octava más vendida de cuantas denominaciones de origen se comercializan en Madrid.

En toda la comunidad hay cerca de 7.500 hectáreas de viñedo, de las cuales unas 5.000 pertenecen a bodegas ecológicas, en las que los caldos son cultivados en ausencia de productos químicos de síntesis.

Fuente: abc.es
En el rubro Bebidas Espirituosos de Origen Vínico, Perú se llevó las principales medallas con varios etiquetas de Pisco. Sólo Bolivia compartió honores con el Singani, también un aguardiente de uva carcaterístico del pais del altiplano. Por ahora el Pisco reina.

Biondi Pisco Mosto Verde Negra Criolla 2007, de Antonio Biondi e hijos, de la localidad de Moquegua del Perú, se llevó la medalla de Gran Oro en la competencia de Bebidas Espirituosos de Origen Vínico del Concurso Vinandino.

Pero eso no fué todo: en una noche inolvidable para los peruanos, el viernes fueron proclamados, acompañando al Pisco Biondi, otras cuatro productos peruanos: Salesiano Pisco Aromático Torontel 2009 de Bodega Salesiana (medalla de Oro), Salesianos Pisco Acholado 2009 de Bodega Salesiana (medalla de Plata), Cúneo Pisco Puro 2009 de Agroindustrias Cúneo (medalla de Plata) y Salesianos Pisco Puro Quebranta 2009 de Bodega Salesiana (medalla de Plata).

A ellos acompañaron en la categoría: Singani Los Parrales Reserva Aniversrio 2008, de Khulmann y Cia. Ltda., de Bolivia (medalla de Oro). San Vicente Premium Singani Premium Quality 1998, de Bodergas y Viñedos San Vicente de Bolivia, (medalla de Plata).

Así, las Denominaciones de Origen de los aguardientes sudamericanos se van posicionando para irrumpir en los mercados de alto consumo de este tipo de bebidas.
Fuente: diariodelvino.com
Es uno de los debates clave en el estudio del vino y la salud: Años de evidencia sugieren que el vino, consumido con moderación, mejora la salud del corazón y circulatoria. Pero, ¿Qué hay de cierto en todo esto?, ¿Es el alcohol el responsable, o algún elemento especial del vino?

Un estudio realizado por Dipak Das, de la Universidad de Connecticut, Facultad de Medicina y Alberto Bertelli de la Universidad de Milán, que se encuentra listo para ser publicado en el “Journal of Cardiovascular Pharmacology”, ofrece una visión general del pensamiento actual sobre el tema mediante el análisis de diversos resultados epidemiológicos y estudios experimentales de los que se desprende que el consumo moderado de vino tinto mejora la salud cardiovascular.Das y Bertelli iniciaron el estudio porque, tal y como escriben en el informe, "la base experimental para las prestaciones de salud, no se entiende".Dipak Das anteriormente había sido autor de varios análisis que estudiaban la composición química de las uvas. En estos análisis, descubrió que el resveratrol, que se encuentra en el hollejo de la uva, así como los antocianos, que se encuentran en las semillas, son la razón principal que se encuentra detrás de los beneficios cardiovasculares.

Esto explicaría la evidencia de que el vino tinto ofrece mayores beneficios para la salud del corazón que el blanco ya que el vino tinto está en contacto con las semillas y las pieles durante la fermentación.La paradoja del resveratrol.La industria de la investigación química se enfrenta a un gran obstáculo cuando trata de desarrollar un producto farmacéutico con los componentes del vino tinto. Las investigaciones actuales indican que el resveratrol sintetizado en laboratorio debería ser ingerido en dosis muy altas para mostrar los efectos positivos asociados, de hecho, habría que ingerir el equivalente a beber decenas de cientos de botellas de vino por día.

Y sin embargo, el consumo moderado de vino tinto parece reducir el riesgo de ataques cardíacos, derrames cerebrales e incluso la enfermedad de Alzheimer. Por tanto nos encontramos ante una gran incógnita, ¿cómo hace efecto el resveratrol en el vino tinto, pero en dosis tan bajas?Después de examinar los resultados de 70 estudios diferentes, Das y Bertelli concluyeron que, mientras que en las pruebas de laboratorio el resveratrol tiene baja biodisponibilidad ,es decir, el cuerpo sólo puede absorber un pequeño porcentaje de la sustancia química, cuando se ingiere, otros componentes del vino con mayor peso molecular, a saber, la quercetina, puede "modular la actividad" del resveratrol, ayudando al cuerpo a absorber el compuesto y almacenarla en el hígado y los riñones para su uso posterior, lo que ofrece una gran biodisponibilidad cardiaca.

Según esta teoría, una pastilla de resveratrol sintética es poco probable que sea eficaz, sin embargo, 50cl de un buen mencía, es más que suficiente para alcanzar los niveles resveratrol beneficioso para el organismo.
Fuente: vinogallego.com
Con la participación de autoridades nacionales y miembros de la ndustria del Pisco, finalizó en Perú el VIII Congreso Nacional del Pisco que este año se realizó en la ciudad de Lunahuaná.

video

Fuente: diariodelvino

El otro pisco
14:08 | Author: RICARDO G.

Conozca por qué Patricio Tapia, del diario El Mercurio, dejó de lado los chauvinismos y se rindió ante la bebida peruana.

Independiente de que compartamos un mismo nombre, pisco, los destilados de vino de Chile y Perú no son iguales. Aquí algunas diferencias.

Admitámoslo de una vez. El pisco sour peruano es mejor que el chileno. Punto. Ellos lo inventaron, sólo ellos logran esa voluptuosa y a la vez refrescante mezcla de acidez y cremosidad. Un vaso lleno de espuma, blanca, ácida, turgente. Te tomas uno y quieres otro. El nuestro es jugo de limón con pisco. Y azúcar flor, claro. No mucho más. Pero para hacer un gran pisco sour se necesita pisco. Y allí nos vamos derecho a las patas de los caballos porque, ya lo sabrán ustedes, los nacionalismos del tipo "el mío es mejor que el tuyo" abundan por todos lados. Y, como chilenos, lo obvio es que creamos que el nuestro es mejor.

La verdad es que, aunque lleven el mismo nombre, son muy diferentes. Y desde muchos ángulos, aunque las bases son las mismas: vino destilado de uvas. Se fermentan uvas y luego ese vino se calienta en un alambique para evaporar el alcohol y luego condensarlo. Y ya tenemos el espíritu.

Veamos.
La primera gran diferencia son las uvas. Aunque faltan pruebas fehacientes que emparienten las variedades de ambos países, hay cepas que al parecer son comunes como la Italia o lo que sería nuestra moscatel de Alejandría o el torontel que se llama igual en Perú y en Chile. Sin embargo, la quebranta -que es la base de los más tradicionales piscos peruanos- en nuestro país no parece existir o la mollar que es tinta o la albilla que es blanca. Cada productor tiene su teoría, pero lo cierto es que la idea base, la de los "piscos varietales" está fuertemente asentada en Perú y es así que los puros llevan siempre el nombre de la variedad con la que se hicieron. Un pisco "puro", por ejemplo, de italia.

También existe la idea de hacer mezclas. En Chile es habitual que se mezclen cepas, pero en Perú se trata de un estilo específico: el pisco acholado, que generalmente usa uvas aromáticas como la moscatel, la italia o el torontel con cepas de más cuerpo como la quebranta. Otra diferencia es el uso de madera. En Perú sienten que cualquier elemento externo a las uvas distorsiona la expresión de la cepa. Esto se traduce con claridad en que los piscos peruanos jamás son criados en barricas, las que aportarían aromas tostados. Una vez que el vino se destila, se guarda en vasijas de acero, de plástico o en las tradicionales "botijas" de greda para luego embotellarse. En Chile sí se usan barricas, por lo general de roble americano, y sobre todo cuando se trata de piscos premium, asunto que está muy de moda por estos días entre los pisqueros locales. Por la misma razón, porque el pisco está hecho de vino y se tiende a respetar que la cosecha es importante en la calidad de las uvas, los piscos peruanos anuncian el año de cosecha en sus etiquetas, algo que en Chile no sucede.

Y el agua. Para rebajar los grados de alcohol que se generan luego de la destilación, en Chile se agrega agua convenientemente tratada. Los peruanos, en cambio, sienten que eso es una aberración porque -otra vez- distorsiona el carácter del destilado, así es que sólo seleccionan la porción que se ajusta o puede ajustarse a los grados que tiene su pisco.

Pero aparte de estos detalles, lo que diferencia a ambas industrias pisqueras es la forma en la que se plantan en el mercado. En Chile, la idea de la cooperativa ha reunido a muchos productores de uvas bajo el paraguas de pocas marcas. De hecho, en la asociación de pisqueros nacionales hay unos diez miembros. En Perú, el cooperativismo no forma parte de su lógica, así es que disputan el mercado cientos de pequeños productores -la mayoría artesanales-, cada uno con su filosofía, con sus etiquetas. Esto le da una mayor riqueza a la oferta. El pisco peruano, son muchos, cientos de piscos a la vez.

Y eso se traduce en diversidad. Mientras los pisqueros nacionales, las grandes cooperativas, se ufanan de su tecnología y de su estandarización, la misma que entrega una calidad constante, el pisco peruano, más artesanal, más atomizado, con el foco en la cepa, en el origen, es rico en diversidad sin el tema de la consistencia como bandera. Saquen ustedes sus propias conclusiones. Y mientras lo hacen, lo que sí les puedo decir es que los peruanos consideran al pisco hecho con uva quebranta, la austera, severa, tensa quebranta como la mejor para el pisco sour. Por algo será.

Fuente: diario.elmercurio.cl (Suplemento Wiken);Patricio Tapia
Etiquetas de vino conectadas al mundo
14:36 | Author: RICARDO G.
Quick Response Code. Con esta filosofía, la del desciframiento rápido de contenidos, nacieron los códigos QR en Japón, a cargo de la empresa local Denso-Wave en el año 1994, la cual no ejerce sus derechos de patente. Esto básicamente quiere decir que el QR es un código abierto, es decir, los usuarios la adaptan a sus necesidades y corrigen los errores a una velocidad mucho más elevada que en el caso de desarrollo en modelos cerrados o centralizados... Producto millennial 100%!

El código QR es la generación poscódigo de barras. La información se almacena en dos dimensiones (los códigos de barras tradicionales tienen una dimensión) y, en consecuencia, pueden contener más datos: de momento, ¡más de 7000 caracteres numéricos y más de 4000 alfanuméricos, frente a la decena de caracteres que contienen las barras codificadas! Nacieron como una evolución del código de barras para las aplicaciones industriales, pero pronto van a sobrepasar este ámbito para entrar fuerte en el mundo de la gestión y el márketing.

Para «desencriptar» las informaciones ocultas en menos de 3 cm de superficie —normalmente en blanco y negro para conseguir un contraste óptimo para la lectura digital— necesitamos un dispositivo digital de captura de imágenes (por ejemplo, un teléfono móvil con cámara de fotos o una webcam) y el software específico de lector códigos QR (fácilmente descargable por Internet). Los códigos QR pueden contener informaciones en diversos formatos (texto, url, sms y vcard).
Esta tecnología está muy extendida en Japón, especialmente entre los jóvenes, que consultan multitud de productos a través de esta fuente. Uno de estos productos es el vino.

En los expositores se indica habitualmente el precio y el país de origen, y las bodegas que comercializan sus productos mediante este soporte facilitan también el código QR que, al ser leído por el móvil, lleva a la página web con las informaciones detalladas sobre el vino, características, notas de cata, etc., al instante.

La DO Montsant, no obstante, es un ejemplo a tener en cuenta dentro del panorama enológico. Esta DO ha decidido hace unos meses aplicarlo para informar directamente a los consumidores de sus vinos, estén en donde estén. Así, el código QR de la DO Montsant se aplicará a todas las contraetiquetas de las botellas de vino Montsant como certificado de garantía de la cualidad y la procedencia de los vinos. De esta forma, tan sólo con un teléfono móvil, cualquier persona en cualquier lugar del mundo podrá acceder a la web de la DO Montsant mediante la etiqueta de garantía que aparece detrás de cada una de las botellas.




video


Fuente: Acenologia

El albariño es una variedad cultivada desde la antigüedad en la provincia de Pontevedra (Galicia) y norte de Portugal. Casares (1843) fue el primero en describir algunas de sus características, aunque de forma tan breve y escueta que no permitía distinguir esta variedad de otras blancas de la zona. En 1987 Martínez y Mantilla (CSIC) iniciaron un amplio y profundo estudio que comenzó con la localización y descripción ampelográfica de antiguas plantas centenarias (200-300 años) de esta variedad. A finales de los años 80, en la revisión de datos sobre la variedad, el equipo del CSIC de Galicia consulta un artículo de Truel (1983) en la revista 'Le Progrès Agricole et Viticole', en el que dicho autor realizaba un estudio sobre sinonimias de las variedades portuguesas, basándose en material vegetal de la colección de Vassal (Francia).

En una de sus conclusiones se decía que lo que se conservaba como albariño de España era en realidad savagnin blanc y que era distinto al alvarinho portugués. También apuntaba dicho autor la posibilidad de que se tratase de un error del Centro Ampelográfico de Madrid (la actual Colección de Variedades de Vid de El Encín) y señalaba la necesidad de comparar esa muestra con el albariño que se cultivaba realmente en los viñedos.

Esto se corroboró en una visita realizada por Martínez a la colección de Vassal en junio de 1990, donde comprobó que la muestra que allí se conservaba como albariño, era claramente distinta al albariño que ella llevaba varios años estudiando en los viñedos gallegos. Posteriormente, Martínez informó del error a la colección de El Encín, donde se estudiaron las muestras de albariño que allí se conservaban, concluyendo que dos muestras procedentes de Pontevedra eran iguales al albariño cultivado en Galicia y que una procedente de Orense (enviado a la colección de El Encín en 1951) era savagnin blanc. A partir de ese momento (1991), se suspendió cualquier envío del material vegetal erróneo y siempre que se solicitaban muestras de albariño, se entregaban de las plantas procedentes de Pontevedra.

En 1994, en un trabajo publicado por Martínez en la revista española 'Viticultura y Enología Profesional', ya se aportaba información muy clara y precisa sobre el error y la confusión existente entre el auténtico albariño y el savagnin Blanc. Un nuevo trabajo publicado en 1998, en la revista 'Journal of the American Society for Horticultural Sciences', y en el que figuraban como autores Martínez y Boursiquot, entre otros, se vuelve a dar cuenta de este error, aportando por primera vez datos de ADN. En 2007, y debido a que el error continuaba repitiéndose en algunas publicaciones y referencias de autores extranjeros (Imazio y colaboradores en el 2002, en la revista 'Plant Breeding'; o Bourke en 2004 en la revista 'The Australian & New Zealand Grapegrower & Winemaker'), Martínez y su equipo de investigación del CSIC, publican un tercer artículo en la revista 'Spanish Journal of Agricultural Research', en el que aportan gran cantidad de datos ampelográficos, moleculares, etcétera, con el objetivo de aclarar definitivamente que albariño es una variedad distinta de savagnin blanc, y que la confusión se debe a un error puntual.

Antes de conocer la existencia de dicho error, el 29 de febrero de 1968, se había enviado, con fines científicos y de investigación , la muestra del "albariño erróneo" a la Colección de Vassal (Francia) y en 1986 se habían enviado también estaquillas de esa planta a la colección del Rancho de la Merced (Jerez de la Frontera).

Posteriormente, en 1994, según se puede comprobar en la base de datos de la colección de San Michele All'Adige (Italia), se incorpora una muestra de albariño erróneo procedente de España. Los autores desconocen cómo pudo llegar el albariño erróneo a Italia. Con respecto a Australia y su albariño erróneo, los autores de este artículo desconocen también en que fecha llegó allí y la procedencia de la muestra, pero es seguro que no fue desde la Colección de Vides de El Encín.

Según la información de que disponen, tampoco se envió desde la colección del Rancho de la Merced. Ninguna de estas dos colecciones españolas ha cedido material de albariño a Australia de forma directa. Lo que parece quedar claro es que una muestra de uso científico y de investigación, ha pasado a la red comercial y productiva de forma incorrecta, ya que para entrar en el circuito comercial debería llevar una certificación emitida por el Estado Español, lo que hubiese evitado esta situación. ¿Cuál es el origen del error? Tal y como queda explicado en los párrafos anteriores, el error estaba en la planta enviada a la colección de El Encín desde Galicia en 1951 (procedente de Orense). Para entender como pudo producirse, es necesario tener en cuenta que en aquella época no había en la región gallega científicos expertos en ampelografía que pudiesen estudiar y recoger estas variedades con conocimiento y garantías.

El material vegetal que llegaba a la colección de El Encín, procedente de Galicia, y de algunas otras zonas, era enviado por personas no expertas, que a su vez se lo pedían a los viticultores de su entorno, sin garantía de autenticidad varietal. Se mandaba lo que un agricultor de un municipio en particular cultivaba bajo un nombre concreto.

En la Galicia de los años 50 (siglo XX) el aislamiento geográfico era importante y las vías de comunicación entre las distintas zonas vitícolas gallegas eran difíciles. Las variedades de vid cultivadas mayoritariamente en la costa (Pontevedra), eran distintas de las cultivadas mayoritariamente en las zonas de interior (Orense), con climas totalmente diferentes, sistemas de conducción y poda distintos, etcétera. En aquella época era frecuente por ejemplo que los viticultores de la zona de El Salnés o El Rosal (Pontevedra) no conociesen las variedades cultivadas en El Ribeiro (Orense) o en Ribeira Sacra (Lugo).

El error se produjo a partir de una sola planta, enviada desde Orense, donde el albariño no era la variedad blanca cultivada mayoritariamente, ya que ese puesto lo ocupaban variedades de cultivo tradicional en la zona como treixadura, torrontés o godello, además de otras que llegaron después de la filoxera (finales del siglo XIX, principios del XX), como el palomino (procedente de Andalucía), alicante Henri Bouschet (procedente de Francia), etcétera.

A todas estas circunstancias hay que sumar el hecho de que en la primera mitad del siglo XX existían en Orense varios viveros que se encargaban de traer, fundamentalmente de Francia y también de otras zonas de España, "nuevas" variedades de vid, con el objetivo de luchar contra la llegada, primero de oidio, después de la filoxera y a continuación del mildiu. Era habitual por ejemplo, traer variedades de otras zonas, y cambiarles su nombre original por uno local, o aplicarles, como si de una sinonimia se tratase, el de otra variedad de la zona que presentaba características parecidas, creando así "nuevas sinonimias". Esto dio lugar a no pocas confusiones, e incluso a la atribución de falsas sinonimias, que todavía hoy siguen apareciendo de vez en cuando.

Es necesario señalar, además, que en 1951 el albariño no había alcanzado, ni mucho menos, la fama que tiene hoy día. Fuera de Galicia era poco o nada conocido, y de hecho la aprobación de la Denominación de Origen Rías Baixas, no llegaría hasta 37 años más tarde (BOE 02/08/1988). A partir de este momento el crecimiento de la superficie vitícola, plantada de albariño, en dicha Denominación de Origen, fue vertiginoso (de las 237 ha en el año 1987, se pasó a 3646 en el año 2008, datos obtenidos en www.doriasbaixas.com). A medida que la superficie aumentaba, lo hacía también el interés por esa variedad, desconocida para muchos, y se multiplicaban las especulaciones sobre sus orígenes, procedencia, sinonimias, etcétera, en muchos casos carentes por completo de fundamento.

Tal y como se ha apuntado en algunas de las publicaciones aparecidas en los últimos meses con relación al albariño erróneo de Australia, no es esta la primera vez que se produce un problema de este tipo al llevar variedades del viejo al nuevo mundo vitícola. En la memoria de todos nosotros está el caso del merlot y carmenère en Chile.

Para terminar, los autores de este artículo deseamos dejar claro, que tanto los resultados científicos como la información recopilada en la bibliografía antigua, archivos, etcétera, nos permiten hacer las siguientes afirmaciones: - Que el error se produjo con una sola planta, y que en Galicia no se cultiva, ni se ha cultivado nunca savagnin blanc, y menos en la zona de cultivo tradicional del albariño. - Que actualmente en Galicia todos los viticultores conocen el albariño y nadie conoce el savagnin blanc. No se trata de una homonimia ni sinonimia, sino de un error puntual con una sola planta. - Que la diferencia entre albariño y savagnin blanc a nivel ampelográfico o botánico y a nivel molecular (análisis de microsatélites), es tan clara que de ninguna manera se puede decir que el albariño sea una mutación del traminer, gewürztraminer, savagnin blanc, ni de ninguna otra conocida. - Que en Galicia existen todavía plantas de albariño centenarias (200 o 300 años), que demuestran su existencia en esta zona desde hace siglos.

Fuente: elmundovino.com (MARÍA DEL CARMEN MARTÍNEZ FÉLIX CABELLO SÁENZ DE SANTAMARÍA )

María del Carmen Martínez es investigadora de la Misión Biológica de Galicia (CSIC). (Apartado de correos 28, 36080 Pontevedra. Tel +34986854800; Fax: +34986841362; e-mail: carmenmartinez@mbg.cesga.es). Félix Cabello es director de Departamento de Investigación Agroalimentaria del Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA) de la Comunidad de Madrid (Apdo. 127, 28800 Alcalá de Henares (Madrid) Tel +34918879400; e-mail: felix.cabello@madrid.org).
Blog Widget by LinkWithin